(Carta abierta a una joven vasca que hace unos días quemó un autobús en Pamplona)
Autor: Justo de la Cueva
21. Comunismo o caos. ¿Qué tenemos que hacer tú y yo?
LLegamos al final de esta carta. Quedan ya pocas páginas
para completarla y voy a dedicarlas a hacerme y hacerte, e intentar
responder, una pregunta: ¿qué tenemos que hacer tú
y yo en una situación como la que aquí venimos contemplando?
Ante todo precisamente lo que ahora estamos haciendo (yo escribiendo
y tú leyendo y reflexionando sobre lo que lees). Es decir:
observar, analizar y pensar. Y discutir. Y debatir. Y elaborar
un plan de acción.
Mira: hay que respetar muchísimo la acción bien
planificada basada en un correcto análisis previo de la
realidad. Hay que entender, hay que aprender, la fantástica
potencia de la reflexión colectiva sobre la realidad. Que,
por mencionar una excelente receta de Lenin, cumpla estos requisitos:
"basándose en hechos y acontecimientos políticos
concretos y, además, actuales sin falta, observar a cada
una de las clases sociales
en todas las manifestaciones de su vida intelectual,
moral y política;....hacer un análisis materialista
y una apreciación materialista de todos los aspectos
de la actividad y la vida de todas las clases, sectores
y grupos de la población" (91)
Y, sobre la base sólida de una buena observación de la realidad, bien reflexionada, implacablemente sometida a crítica, planificar la acción con correcta visión prospectiva. Es decir, previendo, mirando a lo lejos y de lejos, con visión amplia, analizando con profundidad y aventurándose. Es casi increíble lo que puede dar de sí un buen plan de acción. Te pondré un ejemplo excepcional:
En noviembre y diciembre de 1904, semanas antes de que
estallara la revolución de 1905, Trotsky escribió
(y consiguió que le publicaran) un genial folleto cuya
divisa podría ser esta frase de su texto "Lo increíble
se vuelve real, lo imposible se hace probable". El biógrafo
de Trotsky, Isaac Deutscher, nos dice que "Todo el folleto
está saturado de un triunfal convencimiento de la inminencia
de la revolución....Es difícil hallar en los escritos
de cualquier otro emigrado una premonición tan clara de
los acontecimientos que se aproximaban" (92). En ese
folleto Trotsky incluía este esbozo de un plan de acción:
"Arrancar a los obreros de las máquinas y de los
talleres; sacarlos de la fábrica a la calle; dirigirles
a las fábricas vecinas; proclamar un paro en éstas
y llevar nuevas masas a la calle. Así, pasando de una fábrica
a otra, de un taller a otro, creciendo en el camino y barriendo
los obstáculos policíacos, arengando y atrayendo
a los transeúntes, absorbiendo grupos que vienen en sentido
contrario, llenando las calles, apoderándose de los primeros
edificios adecuados para efectuar asambleas, atrincherándose
en esos edificios, utilizándolos para celebrar asambleas
revolucionarias permanentes con un auditorio en constante cambio
y desplazamiento, se pondrá orden en el movimiento de masas,
se fortalecerá su confianza, se les explicará el
propósito y el sentido de los acontecimientos; y así
se transformará finalmente la ciudad en un campamento revolucionario:
éste, en rasgos generales, es el plan de acción."
(93)
Lo excepcional, lo que demuestra el genio de Trotsky, es que sólo unas semanas después de escrito ese esbozo se revelaría profético. Escrito, te repito, en los últimos meses de 1904, parece un relato histórico del desarrollo de los acontecimientos en las Revoluciones rusas de 1905 y 1917. Es un ejemplo "de libro" del mecanismo que en Sociología del Conocimiento se denomina "la profecía que se cumple a sí misma". El papel de Trotsky como dirigente clave en las Revoluciones de 1905 y 1917 le ayudó sin duda para que su "plan de acción en líneas generales" se aplicara en la práctica.
¿Cuál sería el "plan de acción en líneas generales" que deberíamos elaborar tú y yo si nos pusiéramos a hacerlo?. En primer lugar, ese plan debería contar con un punto de apoyo básico: nuestra confianza en nosotros mismos y en la parte consciente de nuestro pueblo. Quiero decir que es fundamental que no nos acoquinemos ni nos asustemos ante la formidable potencia de los Estados opresores español y francés. Te invito a recordar unos hechos probados: en 1917 tan sólo veinte mil obreros bolcheviques, que estaban en la ferozmente exigua proporción de uno por cada siete mil quinientos súbditos del Imperio del Zar, entrenados y dirigidos por Lenin y Trotsky, empapados de una correcta teoría revolucionaria, automodificados por años de correcta práctica de lucha clandestina, galvanizados por la oportunidad de una crisis coyuntural favorable correctamente analizada, movilizaron a las masas, tomaron Petrogrado, hicieron la Revolución de Octubre y en sólo diez días estremecieron al mundo.
Dando por supuesto que hayamos reafirmado nuestra confianza en
nosotros mismos y en la parte consciente de nuestro pueblo, el
siguiente paso tendría que ser analizar cuidadosamente
la realidad y la coyuntura en que nos encontramos. Hecho lo cual
nos encontraríamos con que hay que darse prisa.
Hay que darse prisa porque se nos acaba el tiempo y se nos amontona el trabajo en la lucha (ya más que sesquicentenaria, son ya 163 años desde 1833) que la nación vasca está librando para recuperar su soberanía y transformar esta aberrante e injusta estructura social (capitalista) que se le ha impuesto. Se nos acaba el tiempo en la lucha para conseguir simultáneamente la independencia y la destrucción del Modo de Producción Capitalista en el espacio vasco. Se nos acaba el tiempo porque no nos basta con haber tenido y seguir teniendo razón. Tuvimos y tenemos razón. Pero no basta.
Se nos amontona el trabajo porque tenemos hoy que añadir,
a la redoblada firmeza con que necesitamos continuar la resistencia
y tomar la ofensiva contra las agresiones desencadenadas contra
Euskal Herria por los dos Estados capitalistas opresores (el español
y el francés) que nos roen de acuerdo y cada uno por su
lado, el esfuerzo por despertar a nuestros más que alienados
compatriotas, por arrancar a los vascos y vascas de nuestro alrededor
(atontolinados, hipnotizados y embaucados) de las redes mentales
en que les han apresado con las drogas de las mentiras repetidas,
la amnesia histórica inducida, las promesas siempre incumplidas,
los duros a cuatro pesetas, los cantos de sirena y los opios del
pueblo varios.
Y hay que alertar, hay que despertar, hay que desalienar y desembaucar
a buena parte de la población vasca avisándole,
con seriedad y datos y pruebas y convicción, de los desastres
que vienen. De que no queda tiempo para más dudas ni vacilaciones
ni cobardías. Si es que quieren sobrevivir. La noticia
fuerte de la espantosa coyuntura actual es que la independencia
de Euskal Herria ya no es hoy sólo, como sí era
sólo hace cien años, una necesidad para evitar la
desaparición paulatina del pueblo vasco en tanto que
vasco. Hoy, a esa necesidad se añade otra: la independencia
de Euskal Herria es además una necesidad para evitar la
desaparición del pueblo vasco simplemente en tanto que
seres vivos.
No se trata ya ahora de que las condiciones de vida bajo el capitalismo
nos gusten o no. Como ya te he explicado en estas páginas
hay miles de millones de personas con terribles razones para que
no les gusten. Pero no es ya cuestión de gustos. Es
que a todos nos aguarda la desaparición (no al natural
ritmo de uno en uno sino al catastrófico de casi todos
a la vez) si dejamos que el sistema capitalista siga destruyendo
al planeta y a nosotros con él.
Por eso no hay ya tiempo. Es urgente tomar drásticas medidas
preventivas YA. Y por eso lo que Euskal Herria necesita imperiosamente
para poder intentar sobrevivir es desengancharse de esos pesos
muertos, de esas piedras de molino que son los Estados opresores
español y francés, recuperar su soberanía
para intentar escapar de los desastres que el capitalismo va a
provocar e intentar unir sus fuerzas con las de otras naciones
para salvarnos rectificando el rumbo del Planeta, ahora dirigido
hacia el caos total.
Porque esta es la hora en que la consigna INDEPENDENTZIA ALA HIL
no es ya una consigna. Es una previsión científicamente
probada.
Porque la independencia de Euskal Herria es hoy una condición
necesaria para destruir en ella el Modo de Producción Capitalista.
Y esa destrucción, no sólo en Euskal Herria sino
en todo el mundo, es hoy condición necesaria para la supervivencia
de la humanidad. Y en Euskal Herria nos toca hacer, cuanto antes,
nuestra parte de esa tarea.
Tenemos que ser capaces de comunicar eficazmente a toda esa gente
vasca atontolinada por España y el capital que, si quieren
sobrevivir a la catástrofe planetaria que nos amenaza,
tienen que plantearse seriamente con nosotros y como nosotros
que hay que eliminar del mundo el capitalismo. Que esa eliminación
no sólo es nuestro deber hacia los explotados sino que
su realización es hoy la única salida posible para
la supervivencia de la sociedad humana.
Tenemos que ser capaces de comunicar eficazmente a toda esa gente
vasca atontolinada por España y el capital que, si ya hace
ochenta años que la humanidad se ha enfrentado al dilema
de socialismo o barbarie, hoy, en el umbral del siglo XXI, el
dilema se ha agudizado en extremo y NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS
A ESCOGER ENTRE COMUNISMO O CAOS.
Fíjate bien: es fundamental que dejemos muy claro que no se trata de recitar, sin más, una consigna. Ni se trata de amontonar "argumentos de autoridad" a favor de una consigna. Yo podría recitarte aquí trozos del Manifiesto comunista de Marx y Engels o trozos de la obra de aquella maravillosa mujer, excepcional teórica y magnífica revolucionaria que fue Rosa Luxemburg, por ejemplo de su libro La acumulación del capital o de su manifiesto ¿Qué quiere la Liga Espartaco? o de su discurso en el Congreso que convirtió a los espartaquistas en Partido Comunista Alemán.
O enfatizarte lo significativo que es que aquella ETA V que se
prolongaría luego en ETA militar, aprobara en su Asamblea
de agosto de 1973 en Hazparne -a la vez que la definición
E.T.A. es una organización SOCIALISTA REVOLUCIONARIA
VASCA DE LIBERACION NACIONAL-, un documento titulado "POR
QUE ESTAMOS POR UN ESTADO SOCIALISTA VASCO", del que ya te
cité un fragmento al principio de esta carta, y en el que
se empieza diciendo:
"Nuestro objetivo fundamental es la creación de
un Estado Socialista Vasco dirigido por la clase trabajadora de
Euskadi como instrumento para alcanzar una sociedad vasca sin
clases, una Euskadi auténticamente comunista; como
instrumento -en suma- para nuestra total e íntegra liberación
como trabajadores vascos.
En el plano social, nuestra lucha liberadora se desarrolla
y viene enmarcada desde una perspectiva revolucionaria de clase,
desde la perspectiva más consciente y auténticamente
revolucionaria: la comunista" (94)
y se añade en otros pasajes del documento que:
"nuestra realización total e integral como trabajadores
vascos sólo será posible cuando se nos devuelvan
íntegramente los mecanismos de apropiación lógico-simbólicos
que se nos ha arrebatado, cuando contrarrestemos los efectos de
la opresión recuperando totalmente la manera de ver e interpretar
la realidad vasca (euskaldun), desde una óptica
indudablemente comunista." (95)
o que:
"Como revolucionarios comunistas que somos, luchamos
contra toda opresión: luchamos pues contra la opresión
nacional. Y, por ello mismo, estamos por la Independencia de Euskadi,
por un Estado Socialista Vasco" (96)
Ni voy a enfatizar eso ni voy a acumularte "argumentos de
autoridad". Voy a insistirte en que la frase nos encontramos
abocados a escoger entre comunismo o caos no es un eslogan
ni una consigna ni un buen estribillo para los párrafos
de un discurso sino el diagnóstico final de un concienzudo
chequeo de la situación de la humanidad.
Y que como tal tenemos que conseguir que la acepte la gente. Teniendo
en cuenta que no hay peor ciego que el que no quiere ver o que
el vidente que ha hecho promesa de ir con los ojos vendados, conseguir
esa aceptación supone evidentemente un buen problema. Fíjate
bien: para buscar soluciones a ese problema sí que
voy a invocarte "argumentos de autoridad". Los de la
de Lenin como maestro indiscutido e indiscutible de propaganda.
Usando su magistral libro ¿Qué hacer?, sin
duda una de las cumbres de la literatura política.
Escúchame: ese libro es a la vez una obra implacablemente concreta, pegada a la realidad concreta rusa de una época concreta (1901-1902) y una obra luminosamente generalizable para cualquier época. De la que podemos tomar lecciones claves para nuestro problema de conseguir que la gente acepte como diagnóstico nuestro diagnóstico (y con ello nuestra terapia).
Te propongo que tomemos del ¿Qué hacer?:
Si las tenemos debemos usarlas ya. Si no las tenemos debemos reclutarlas
ya.
Y entrenarlas. Darles una buena inmersión en crimental
opacidad neolengua doblepensar publicidad manipulación
esquemas de comportamiento imagen filtro de Sherif persuasión
piensabien nobueno subliminales aparatos de Estado tergiversación
oligopolio mentiras varias saturación superar alienación
religiosa encriptar ocultación burlar censura evitar mutabilidad
del pasado paracrimen roles autorrestrictos individualistas autoritarios
sortear sorda coerción del capital fumigar del cerebro
setenta mil spots anuales Teorema de Thomas Internet es una buena
arma cartel grito en la pared hacer profecía que se cumple
a sí misma comprender noticia producto del trabajo social
artefacto cultural mercancía sujeta al fetichismo de la
mercancía función ideológica específica
mercancía informativa matar el policía infiltrado
en nuestro cerebro irritar incordiar deslumbrar descolocar desenmascarar
desnudar liberar acariciar mirar besar gozar alegrar hacer oír
música bailar jugar dibujar andar nadar pintar estudiar
esculpir hacer teatro beber cocinar comer leer leer leer leer
vivir dar tomar placer realizar deseos escribir escribir escribir
escribir sembrar comunicación valores igualitarios ideología
grupos de referencia saber manejar informática lógica
quita máscara de la noticia machaca machistas descerebrados
patriarcalistas dialéctica quita ciencias de la información
tan malas como las noticias a cuyo estudio se dedican falsamente
científicas preguntas de Lasswell quién dice qué
por qué medio a quién con qué efecto falta
por qué para qué en beneficio de quién hacer
propaganda dazibao discurso en la pared agitación octavilla
grito en la mano actitudes hedonistas hablar discutir pensar enseñar
demostrar convencer estropear cuatro series de filtros principales
de las noticias prever gatillazo e interruptus riesgos del panfleto
mimar títulos y titulares jugársela en 7 palabras
te leen o no te leen esa es la cuestión.
En cualquier caso, urge que tú y yo le digamos (y expliquemos)
a la gente: comunismo o caos.
Por favor, ponte a hacerlo.
¡Salud amiga!
Compañera, camarada.
Pamplona, 20 de agosto de 1996.
Notas:
(91) Lenin: ¿Qué hacer?..., op. cit. página
74.
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(92) Isaac Deutscher: The Prophet Armed. Trotsky: 1879-1921,
Oxford University Press, Inc., Nueva York/Londres, 1954. Cito
de la página 111 de la edición en castellano Trotsky.
El profeta armado (1879-1921), Ediciones ERA S.A., México
D.F.,1973 (es la 3ª edición, la primera es de 1966).
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(93) Leon Bronstein (TROTSKY), en Obras (edición
rusa) Vol. II, libro 1, página 51. Cito de la cita de Deutscher
op. cit. página 112.
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(94) E.T.A. V: Por qué estamos por un Estado Socialista
Vasco, op. cit. página 107.
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(95) ibidem, página 108.
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(96) ibidem, página 109.
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(97) Lenin: ¿Qué hacer? Problemas....,op.
cit. página 88.
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(98) ibidem, página 87.
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(99) ibidem, página 70.
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(100) ibidem, pagina 92.
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